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07 août 2013

Luxemburgo, fin del secreto bancario 

Par Jacques Peters

Group CEO Jacques Peters describes how the end of banking secrecy offers an opportunity for Luxembourg and its private banking sector by explaining that, even without banking secrecy, Luxembourg can thrive due to its stable political environment and pool of highly skilled professionals.

Luxemburgo, un país pequeño, discreto y de los más
ricos per cápita del mundo, se ha convertido en el centro de atención, muy a su
pesar. Desde que se anunciara en abril que el país está listo para participar en
el intercambio automático de información con las autoridades fiscales
estadounidenses y europeas, los analistas de todo el mundo han especulado sobre
lo que significa el cambio para nuestra nación de 500.000 habitantes, donde el
sector de servicios financieros representa aproximadamente el 28 por ciento del
PIB.

En los círculos bancarios de Luxemburgo, la preocupación inicial se ha unido al
alivio que proporciona tener un marco legislativo claro. El estado de ánimo de
la población refleja también tanto la preocupación por el posible impacto en el
empleo y los ingresos del Estado, como el optimismo por superar el estigma de
"paraíso fiscal" del país. Esta percepción, que implica que
Luxemburgo es un lugar donde las personas evaden sus responsabilidades, no es
representativa de lo que somos como país o como pueblo.

Durante la mayor parte del siglo XX, incluyendo los períodos previos y
posteriores a las dos guerras mundiales, Luxemburgo fue un país industrial,
dominado por la producción de hierro y acero.

Nuestra gente suele ser conservadora en el verdadero sentido de la palabra. A
pesar de nuestra apertura a nuevas ideas y al mundo en general, que se refleja
en el hecho de que alrededor del 40 por ciento de los residentes del país son
extranjeros, somos un pueblo tranquilo, al que no le entusiasma ser el centro
de atención.

El valor que damos a la discreción fue fundamental para el auge de la banca
privada en este cruce de caminos estratégicamente ubicado. Aproximadamente el
40 por ciento de la riqueza de la Unión Europea se encuentra a menos de 500
kilómetros de Luxemburgo. Gracias a uno de los marcos regulatorios más
receptivos del mundo, nuestra banca privada maneja aproximadamente 300.000
millones y genera más de 3.000 millones de ingresos anuales.

Los bancos privados, tanto extranjeros como nacionales, operan junto a los
sectores de gestión de activos y seguros, en un entorno caracterizado por un
nivel extraordinariamente alto de estabilidad política que se sustenta en el
elevado número de profesionales altamente cualificados con el que cuenta el
país. Luxemburgo es el mayor centro de inversión de fondos en Europa y el
segundo en el mundo después de Estados Unidos, con más de 2,4€ billones en
activos netos bajo gestión. Sin embargo, después de casi cuatro décadas de
expansión, el fin del secreto bancario es un hito que probablemente conllevará
la reorganización, e incluso la consolidación, de los bancos privados en
Luxemburgo.

Una clara consecuencia del intercambio automático de información fiscal es que
algunos clientes offshore en Luxemburgo están eligiendo repatriar su riqueza,
valorando principalmente la proximidad geográfica.

Según una encuesta realizada por PwC en 2011, el 80 por ciento de los clientes
de banca privada en Luxemburgo tienen cuentas con menos de un millón de euros
y, habitualmente, muy por debajo de esa cantidad. Sólo
una pequeña parte de los clientes pueden considerarse individuos con alto
patrimonio (High Net Worth Individual) o individuos con muy alto patrimonio
(Ultra High Net Worth Individual).

Por lo tanto, los bancos privados en Luxemburgo se
enfrentan a un claro desafío: ayudar a sus clientes actuales con el proceso de
eliminación del secreto bancario, intentando conservar al mayor número posible
de ellos, y atraer más clientes con un alto patrimonio. Mi firme convicción es
que podemos y vamos a lograrlo, porque este pequeño país cuenta con una
concentración de servicios y competencias sin igual. En el futuro, el principal
elemento diferenciador de Luxemburgo no será el "secreto", sino
nuestra cantera de talento y la estabilidad política y macroeconómica que
ofrecemos. Así mismo, para los bancos privados con sede en Luxemburgo es más
importante que nunca establecer y ampliar sus redes comerciales en otras áreas
geográficas.

Hoy en día, los individuos con patrimonios muy elevados buscan bancos privados
que puedan gestionar sus carteras internacionales, cumplir con sus expectativas
de préstamos y ofrecer sofisticados servicios profesionales. Los bancos
privados en Luxemburgo están perfectamente preparados en este sentido.

Aquí, en Luxemburgo, la privacidad seguirá siendo un principio básico que
continuará guiando nuestras relaciones con los clientes en esta nueva era.